La andropausia es el nombre popular que se le da al descenso lento de testosterona que acompaña al envejecimiento del hombre. No es el equivalente masculino de la menopausia: no hay un corte brusco, no se acaba la fertilidad y no le pasa a todos. El término clínico correcto es hipogonadismo de inicio tardío.

Lo esencial

  • La andropausia no es una menopausia masculina. En la mujer hay un cese hormonal relativamente brusco y el fin de la fertilidad. En el hombre el descenso es gradual, parcial y no universal.
  • La testosterona empieza a bajar a partir de la treintena, en torno a un 1 % al año (Mayo Clinic, 2025).
  • Bajar de nivel no equivale a tener un problema. Solo se habla de déficit cuando hay niveles bajos y síntomas a la vez. Es el criterio que aplico en mi consulta.
  • Solo entre el 2,1 % y el 5,7 % de los hombres de 40 a 79 años cumple criterios de hipogonadismo sintomático (EMAS, recogido en las guías EAU).
  • Los sofocos existen en el hombre, pero son poco frecuentes y obligan a descartar otras causas antes de atribuirlos a la edad.
  • Buena parte de lo que se etiqueta como andropausia es sueño malo, estrés, alcohol, fármacos o un estado de ánimo bajo. Merece la pena descartarlo antes de mirar solo la hormona.

¿Existe realmente la andropausia?

Depende de qué entiendas por andropausia.

Si te refieres a que la testosterona baja con los años y que eso puede dar síntomas, sí, eso existe y está bien documentado. Si te refieres a un acontecimiento hormonal que le ocurre a todos los hombres a cierta edad, con un antes y un después claros, eso no existe.

Por eso en medicina se prefiere hablar de hipogonadismo de inicio tardío o de síndrome de déficit de testosterona. El término andropausia sobrevive porque es cómodo y porque todo el mundo lo entiende, no porque describa bien lo que pasa.

La palabra pitopausia, que también se busca mucho, es puro lenguaje coloquial. Sirve para nombrar la misma idea con humor, pero no designa ninguna entidad médica.

¿Qué diferencia hay entre la andropausia y la menopausia?

Son procesos distintos, y confundirlos genera expectativas equivocadas en las dos direcciones: hay quien se alarma de más y hay quien atribuye a la edad algo que en realidad tiene arreglo.

MenopausiaAndropausia
Cómo ocurreCese relativamente bruscoDescenso lento, de años
A quién le pasaA todas las mujeresSolo a una parte de los hombres
FertilidadSe terminaSe mantiene en la mayoría
Marcador claroSí, el cese de la reglaNo hay un hito equivalente
Edad típicaAlrededor de los 50Sin edad fija, muy variable

Hay una diferencia más, y es la que más peso tiene en consulta: en la menopausia el diagnóstico es evidente, mientras que aquí el número por sí solo no basta. Un hombre puede tener la testosterona en el límite bajo y encontrarse perfectamente, y otro puede tener un valor parecido y estar francamente mal. Si quieres entender qué significan las cifras de tu análisis, lo tienes explicado en niveles normales de testosterona.

¿A qué edad empieza la andropausia?

No hay una edad de inicio, y esa es probablemente la respuesta más útil que se puede dar.

Mi criterio, coherente con lo que se maneja en la literatura, es que la testosterona alcanza su máximo alrededor de los 20 años, se mantiene durante una década larga y a partir de la treintena inicia un descenso muy progresivo. Ese descenso ronda el 1 % anual, aunque con mucha variabilidad entre personas.

Hecha la cuenta, un hombre de 75 años puede tener alrededor de un 30 % menos de testosterona que a los 25 (American Heart Association, junio de 2024). Y aun así, la mayoría no tiene ningún síntoma que justifique tratamiento.

Lo que sí marca diferencias es el estado general. La obesidad, la diabetes, la apnea del sueño, el alcohol, el sedentarismo y algunos fármacos bajan la testosterona bastante más deprisa que el calendario. Un hombre de 45 años con síndrome metabólico puede tener cifras peores que uno de 65 en buena forma.

¿Qué síntomas se atribuyen a la andropausia?

Los tres que las guías consideran más específicos son sexuales: menos deseo, peor erección y pérdida de las erecciones matutinas (EAU, 2025). Añado un matiz que casi nunca aparece en los listados y que en mi consulta resulta muy revelador: lo primero que suele caer no es la erección, sino el pensamiento erótico, la frecuencia con la que a uno le viene el sexo a la cabeza sin que nadie se lo recuerde.

Después llegan los síntomas generales: cansancio, sueño de peor calidad, menos fuerza, aumento de grasa abdominal, ánimo bajo o irritable, dificultad para concentrarse. El problema es que estos últimos son tan poco específicos que valen para casi cualquier cosa.

Si quieres el listado completo y ordenado por bloques, está en síntomas de la testosterona baja. Aquí interesa más la pregunta de al lado: cuándo estos síntomas apuntan a la hormona y cuándo no.

¿Puede un hombre tener sofocos?

Sí, puede. Los sofocos figuran entre los síntomas posibles del déficit de testosterona, y los incluyo expresamente en mi listado.

Ahora bien, son poco frecuentes y bastante inespecíficos. Antes de dar por hecho que un sofoco es cosa de la edad conviene descartar otras causas: alteraciones del tiroides, ansiedad, alcohol, algunos fármacos y, muy especialmente, los tratamientos hormonales para el cáncer de próstata, donde los sofocos son un efecto conocido y esperable. Si te ocurre de forma repetida, es motivo de consulta, no de resignación.

¿Es andropausia o es otra cosa?

Esta es la pregunta que más falta hace y la que menos se plantea.

Cansancio, poco deseo, ánimo plano y peor sueño describen igual de bien un déficit de testosterona que una depresión, una apnea del sueño, un problema de tiroides, un exceso de alcohol o simplemente una etapa vital dura. Y describen también el efecto de bastantes medicamentos de uso común.

Hay además un dato que suele sorprender. La testosterona no es la única hormona en juego. Te señalo que los estrógenos, que también circulan en el hombre en pequeñas cantidades, participan en el deseo sexual: en un estudio del Massachusetts General Hospital, bloquear su producción en varones de 20 a 50 años se tradujo en un descenso del deseo pese a mantener la testosterona. Traducido: el mapa hormonal masculino es más complejo que un solo número, y hoy la testosterona es el marcador que usamos porque es el que sabemos medir e interpretar, no porque sea el único que cuenta.

De ahí que el orden importe. Primero la conversación y la exploración, después la analítica dirigida, y solo entonces las conclusiones. Puedes ver cómo se estructura ese estudio en hipogonadismo masculino.

El círculo vicioso que conviene romper

Hay un mecanismo que insisto en explicarte porque cambia la forma de abordar el problema.

El déficit de testosterona favorece el aumento de grasa, la resistencia a la insulina y el riesgo cardiovascular. Y, a su vez, la obesidad y el síndrome metabólico hacen que la testosterona baje más. Cada uno alimenta al otro.

La consecuencia práctica es doble. Por un lado, en un hombre con obesidad abdominal, tensión alta o glucosa en el límite, tiene sentido mirar también la hormona. Por otro, en muchos casos el trabajo sobre el peso, el ejercicio, el sueño y el alcohol mejora las cifras sin necesidad de nada más. No es un consejo genérico de estilo de vida: es que en este cuadro concreto los hábitos actúan directamente sobre la causa.

¿La andropausia se trata con testosterona?

No de entrada, y no siempre.

La secuencia razonable es descartar causas tratables, corregir lo corregible y reevaluar. El tratamiento hormonal se plantea cuando hay un déficit confirmado con dos analíticas y síntomas que lo acompañan, no cuando hay un número bajo aislado ni cuando el motivo real es otro. Tiene indicaciones claras, controles necesarios y contraindicaciones que hay que valorar una por una.

Un apunte sobre expectativas que considero importante decirte antes de empezar: cuando el tratamiento está bien indicado, el deseo suele ser lo primero que responde, a partir de unas tres semanas, mientras que los cambios en la erección o en la masa muscular tardan meses. Quien espera notarlo todo en quince días se llevará un chasco aunque el tratamiento sea el correcto.

Todo el detalle está en la terapia sustitutiva con testosterona. Y si lo que quieres es entender qué puede estar detrás de tu caso, en causas de la testosterona baja tienes el mapa completo.

Cuándo pedir cita

Tiene sentido consultar si notas varios de estos a la vez y llevan meses, no días:

  • Ha bajado el deseo y también la frecuencia con la que piensas en sexo.
  • Han desaparecido o se han vuelto raras las erecciones al despertar.
  • Estás cansado de una forma que no se corrige durmiendo.
  • Has ganado grasa abdominal y perdido fuerza sin cambiar de hábitos.
  • Tienes sofocos, sudoración nocturna o cambios de ánimo llamativos.

Puedes consultarme en mi consulta de Barcelona o mediante consulta online. La página de testosterona baja reúne todo lo relacionado con este tema.

Preguntas frecuentes

¿La andropausia significa que ya no podré tener hijos?

No. A diferencia de la menopausia, el descenso de testosterona ligado a la edad no supone el fin de la fertilidad, y la mayoría de los hombres conserva capacidad reproductiva. Conviene saber, eso sí, que el tratamiento con testosterona sí reduce la producción de espermatozoides, así que si estás buscando un embarazo hay que decirlo antes de plantearlo.

¿Cuánto dura la andropausia? ¿Se pasa sola?

No es un episodio con principio y final, así que la pregunta no encaja del todo. Es un descenso progresivo que se mantiene en el tiempo. Lo que sí puede cambiar, y a veces mucho, son los síntomas: si detrás hay obesidad, mal sueño, alcohol o un fármaco, corregir eso puede mejorar la situación de forma apreciable.

¿Es lo mismo andropausia que climaterio masculino?

En la práctica se usan como sinónimos, junto con menopausia masculina y pitopausia. Todos son términos divulgativos que apuntan a la misma idea. El nombre clínico es hipogonadismo de inicio tardío.

¿Me puedo hacer un análisis por mi cuenta para salir de dudas?

Puedes, pero prepárate para que el resultado no resuelva gran cosa por sí solo. La testosterona varía a lo largo del día, así que la extracción debe hacerse en ayunas y a primera hora de la mañana, y un valor bajo aislado necesita confirmarse con una segunda determinación. Sin síntomas que lo acompañen y sin alguien que lo interprete junto al resto de tu situación, un número suelto suele generar más ansiedad que respuestas.

¿La andropausia provoca depresión?

El déficit de testosterona puede cursar con ánimo bajo, irritabilidad y menos iniciativa, y eso se solapa con los síntomas de una depresión. La relación funciona en ambos sentidos y separarlas no siempre es fácil. Por eso no es buena idea dar por hecho que todo es hormonal, ni tampoco descartar la hormona sin haberla mirado.

¿Los suplementos que se venden para la andropausia sirven?

Es un terreno resbaladizo y conviene mirarlo con lupa, porque bajo la misma etiqueta se venden cosas muy distintas. Lo tienes desarrollado en suplementos de testosterona.

Contenido revisado por el Dr. Eduardo García Cruz, urólogo especialista en medicina sexual masculina. Colegiado nº 080835636. Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración médica individual.