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Testosterona baja: síntomas, causas y tratamiento
Tener la testosterona baja es más frecuente de lo que se piensa y, sobre todo a partir de los 40, muchos hombres conviven con ello sin saberlo. La testosterona no es solo una hormona sexual: influye en tu energía, tu ánimo, tus músculos, tus huesos y tu metabolismo, así que cuando cae puedes notar cosas muy distintas a la vez. La buena noticia es que se diagnostica con un simple análisis de sangre y, cuando de verdad hace falta, se trata bien. Aquí te explico qué es, por qué aparece, qué síntomas produce y cómo lo abordamos.
¿Qué es la testosterona baja?
Hablamos de testosterona baja cuando el nivel de esta hormona en sangre está por debajo de lo normal y, además, aparecen síntomas compatibles. Ese conjunto de valor bajo más síntomas es lo que en medicina llamamos hipogonadismo o síndrome de déficit de testosterona. El matiz importa: un número bajo aislado, sin ninguna molestia, no siempre significa que haya que tratar nada.
La testosterona se produce sobre todo en los testículos y, en menor medida, en las glándulas suprarrenales. Es la hormona masculina por excelencia, pero no trabaja solo en la esfera sexual: interviene en el deseo y la erección, y también en la masa muscular, la densidad de los huesos, la producción de glóbulos rojos, el control del azúcar y el estado de ánimo. Por eso, cuando baja, los efectos se notan en muchos frentes.
Sus niveles cambian con la edad. Son máximos alrededor de los 20 años y, a partir de los 30 o 40, descienden de forma lenta, en torno a un 1 % al año. Ese descenso gradual es normal y no siempre da problemas. Lo que no es normal es tener síntomas que afectan a tu vida diaria: eso sí conviene estudiarlo. En el vídeo te lo explico.
Síntomas de la testosterona baja
Como la testosterona actúa en todo el cuerpo, los síntomas de tenerla baja aparecen en tres esferas distintas. Muchos hombres tienen una mezcla de las tres, y a menudo se atribuyen al estrés o a la edad sin sospechar que detrás hay un tema hormonal.
Síntomas sexuales
Son los más conocidos: menos deseo sexual, menos ideación erótica (te apetece menos y piensas menos en sexo), menos erecciones espontáneas por la mañana o por la noche y, en casos más avanzados, dificultad para la erección. La relación entre testosterona baja y erección es estrecha, y por eso siempre valoramos la hormona ante una disfunción eréctil.
Síntomas de ánimo y energía
Cansancio y falta de vitalidad, ánimo más bajo, irritabilidad, peor concentración y sueño de peor calidad. Son síntomas poco específicos, fáciles de confundir con una mala racha, y por eso conviene tenerlos en el radar.
Síntomas físicos
Tendencia a ganar grasa (sobre todo abdominal) y a perder masa muscular y fuerza, huesos más frágiles con el tiempo (osteopenia y osteoporosis), a veces anemia y una relación estrecha con la obesidad, la diabetes y el síndrome metabólico. Los tres síntomas que más se repiten en los estudios son la caída del deseo, la menor ideación erótica y la disminución de las erecciones nocturnas. Si te suenan varios, merece la pena mirarlo. Lo desarrollo en el artículo sobre los síntomas de la testosterona baja.
Causas de la testosterona baja
Para tratar bien hay que entender por qué ha bajado. Según dónde esté el fallo, distinguimos dos grandes grupos, y esa diferencia cambia el enfoque.
Origen testicular (hipogonadismo primario)
El problema está en el propio testículo, que no produce suficiente testosterona aunque el cerebro se lo pida. Es lo más frecuente. Puede deberse a causas congénitas (como el síndrome de Klinefelter o un testículo que no descendió bien) o adquiridas (traumatismos, tumores, radioterapia, algunos fármacos, el alcohol o el propio envejecimiento).
Origen central (hipogonadismo secundario)
Aquí el testículo está sano, pero el hipotálamo y la hipófisis, las zonas del cerebro que dan la orden, no la envían bien. Lo pueden provocar tumores de la hipófisis, ciertos medicamentos (opioides, corticoides, algunos tratamientos hormonales), enfermedades crónicas o el uso de anabolizantes.
Y hay un grupo de causas muy cotidianas que empeoran la testosterona de forma reversible: la obesidad, la diabetes, el estrés mantenido, dormir mal, el alcohol y algunos fármacos. Tienen algo bueno: al corregirlas, muchas veces la hormona mejora sola. Lo detallo en el artículo sobre las causas de la testosterona baja.
Diagnóstico: la analítica
El diagnóstico de la testosterona baja se confirma con un análisis de sangre, no con una app ni con una lista de síntomas. La regla es sencilla: síntomas compatibles más un valor de testosterona bajo, confirmado en dos determinaciones distintas antes de plantear ningún tratamiento.
Para que la analítica sea fiable importa el cómo. Conviene hacerla por la mañana, entre las 7 y las 11 horas, que es cuando la testosterona está más alta, y en ayunas: si desayunas (sobre todo con grasa) o te la haces más tarde, puede salir baja sin estarlo realmente y darte un falso positivo.
En esa analítica no basta con mirar la testosterona total. Yo valoro también la SHBG (la proteína que la transporta), la LH y la FSH (las hormonas del cerebro, que dicen si el fallo es testicular o central), la prolactina y el PSA. Con eso sabemos si de verdad hay déficit y de qué tipo es. Si quieres profundizar, escribí sobre los niveles normales de testosterona por edad y cómo interpretarlos.
Tratamiento de la testosterona baja
El tratamiento no es siempre poner testosterona. El primer paso, y a veces el único necesario, es corregir lo que la está tirando abajo: perder peso si hay obesidad, controlar la diabetes, dormir mejor, moderar el alcohol, hacer ejercicio de fuerza y revisar los fármacos que puedan influir. Con esas medidas, muchos hombres recuperan niveles adecuados sin necesidad de hormonas. Lo explico a fondo en el artículo sobre cómo aumentar la testosterona.
Cuando hay un déficit real y con síntomas, existe el tratamiento sustitutivo con testosterona. Suele empezarse con gel tópico diario y, si cumple criterios y no da problemas en unos meses, puede pasarse a un inyectable de larga duración (undecanoato de testosterona) cada 10 a 14 semanas. Es un tratamiento eficaz y, bien indicado, seguro: mejora primero el deseo y la energía, y más adelante la erección, la masa muscular y el ánimo.
Ahora bien, no vale para todo el mundo ni sin control. Antes de empezar valoramos si buscas tener hijos (la testosterona externa reduce la fertilidad), la próstata, el hematocrito y otras contraindicaciones. Los efectos secundarios, poco frecuentes, incluyen el aumento de glóbulos rojos y alteraciones del hígado, y por eso el seguimiento es imprescindible. Huye de quien la receta sin analítica ni control: la testosterona ayuda mucho cuando la maneja un especialista, y hace daño cuando se usa a la ligera. En el vídeo te cuento cómo decidimos en cada caso.
¿Cuándo acudir al urólogo?
Conviene consultar si notas varios de estos síntomas a la vez (menos deseo, cansancio, peor erección, cambios de ánimo o de composición corporal), sobre todo si tienes obesidad, diabetes o más de 40 años. No hace falta esperar a estar mal del todo: un análisis sencillo aclara el panorama y evita tratamientos innecesarios.
Soy el Dr. Eduardo García Cruz, urólogo con más de 15 años de experiencia en medicina sexual masculina, formado en el Hospital Clínic de Barcelona. En la primera visita revisamos tus síntomas y pedimos la analítica adecuada; en las siguientes decidimos, contigo, si hace falta tratamiento y de qué tipo. Atiendo en Barcelona y en consulta online. Aquí explico el papel del urólogo y andrólogo. Y si quieres una orientación rápida y discreta, puedes hacer el test de salud sexual masculina.
Preguntas frecuentes
¿Qué se considera testosterona baja?
Hablamos de testosterona baja cuando el valor en sangre está por debajo de lo normal y, a la vez, hay síntomas compatibles (menos deseo, cansancio, peor erección, pérdida de músculo). Un número bajo aislado, sin síntomas, no siempre requiere tratamiento. Por eso el diagnóstico une el análisis con lo que notas.
¿Cuáles son los síntomas de la testosterona baja?
Los más frecuentes son la caída del deseo sexual, menos ideación erótica y menos erecciones matutinas o nocturnas. A ellos se suman cansancio, ánimo bajo, peor sueño, aumento de grasa y pérdida de masa muscular y fuerza. Suelen aparecer varios a la vez y es fácil confundirlos con estrés o edad.
¿Por qué baja la testosterona?
Puede fallar el testículo (hipogonadismo primario, lo más común) o el cerebro que da la orden (hipogonadismo secundario). También la bajan de forma reversible la obesidad, la diabetes, el alcohol, dormir mal, el estrés mantenido y algunos fármacos. Y, de base, desciende poco a poco con la edad desde los 30 o 40 años.
¿Cómo saber si tengo la testosterona baja?
Con un análisis de sangre hecho por la mañana (entre las 7 y las 11 horas) y en ayunas. Se mira la testosterona total junto a SHBG, LH, FSH, prolactina y PSA, y se confirma con una segunda determinación antes de tratar. Los síntomas orientan, pero el diagnóstico lo da la analítica.
¿La testosterona baja tiene tratamiento?
Sí. Muchas veces basta con corregir la causa: perder peso, controlar la diabetes, dormir mejor, hacer ejercicio de fuerza y moderar el alcohol. Cuando hay un déficit real con síntomas, existe el tratamiento sustitutivo con testosterona (gel o inyectable), siempre con criterios claros y bajo control médico.
¿Es peligroso tomar testosterona?
Bien indicada y con seguimiento, es un tratamiento seguro y muy útil. El problema es tomarla sin analítica ni control, como se ve en algunos gimnasios o centros poco serios: ahí sí hay riesgos. Antes de empezar se valoran la fertilidad, la próstata y el hematocrito, y luego se hacen revisiones periódicas.
¿Dónde puedo tratar la testosterona baja en Barcelona?
Puedes hacerlo en consulta presencial en Barcelona o en consulta online con el Dr. Eduardo García Cruz. El primer paso es una analítica bien hecha para confirmar el déficit y su causa. Puedes empezar por el test de salud sexual masculina, anónimo y de 2 minutos.
Sal de dudas con un análisis
La testosterona baja se diagnostica fácil y, cuando hace falta, se trata bien. Haz el test de salud sexual masculina: es anónimo y solo te llevará 2 minutos.
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