Tener la próstata agrandada significa que la glándula ha crecido de forma benigna, sin cáncer de por medio, y comprime la uretra al pasar. Es lo que llamamos hiperplasia benigna de próstata. Afecta a cerca de cuatro de cada diez hombres por encima de los 40 años y su primer aviso casi nunca es el dolor.
Lo esencial
- Próstata agrandada e hiperplasia benigna de próstata son lo mismo. Benigna significa que no es cáncer.
- No duele. Lo que hace es estorbar al orinar, y por eso se detecta tarde.
- El síntoma que más consulta genera no es la dificultad para orinar, es levantarse por la noche.
- El tamaño importa menos de lo que crees: una próstata pequeña mal situada da más síntomas que una grande que crece hacia fuera.
- Hay una parte que casi nadie te cuenta y que a mí me ocupa media consulta: la próstata agrandada, y sobre todo su tratamiento, afecta a la eyaculación y a la erección.
- Que tengas hiperplasia no aumenta tu riesgo de cáncer de próstata. Son dos cosas distintas que conviven en la misma glándula.
¿Qué es exactamente una próstata agrandada?
La próstata es una glándula del tamaño de una nuez que se sitúa debajo de la vejiga y que produce parte del líquido del semen. Tiene una particularidad anatómica que lo explica casi todo: la uretra, el conducto por el que sale la orina, la atraviesa por el medio.
Cuando la glándula crece, y crece en casi todos los hombres a partir de cierta edad, ese conducto queda apretado. No es que la próstata esté enferma. Es que ha crecido en un sitio donde no sobra espacio.
Conviene separarlo de otras dos cosas con las que se confunde a diario en consulta:
- Prostatitis: es inflamación o infección de la glándula, cursa con dolor y puede aparecer a cualquier edad. Lo desarrollo en la guía sobre la prostatitis.
- Cáncer de próstata: es una enfermedad distinta, que además suele crecer en otra zona de la glándula. Tener la próstata agrandada no protege de él, pero tampoco lo causa.
¿Por qué se agranda la próstata con la edad?
Por una cuestión hormonal. La testosterona se transforma dentro de la próstata en otra hormona, la dihidrotestosterona, que es la que estimula el crecimiento de la glándula. Con los años la testosterona baja, pero la dihidrotestosterona no baja en la misma proporción, y ese desequilibrio mantenido durante décadas es el que hace crecer el tejido.
Dicho de otro modo, y esto tranquiliza a mucha gente: no has hecho nada para que te pase. No es por el tipo de vida que lleves, ni por haber tenido mucho o poco sexo, ni por montar en bicicleta. Es el paso del tiempo actuando sobre un tejido hormonalmente sensible.
Las cifras de frecuencia ayudan a ponerlo en contexto. La hiperplasia afecta a alrededor del 40 % de los hombres por encima de los 40 años, y se estima que cerca de la mitad de los hombres tendrán algún grado de hiperplasia a lo largo de su vida. Es, con diferencia, el motivo urológico más común de consulta a partir de los 50.
¿Cuáles son los síntomas de una próstata agrandada?
Los urólogos los separamos en dos grupos, y la distinción es útil porque orientan a cosas distintas. Unos aparecen cuando la vejiga se llena y otros cuando intenta vaciarse.
| Tipo | Qué notas | Qué está pasando |
|---|---|---|
| De llenado | Ganas frecuentes de orinar | La vejiga se irrita y avisa antes de tiempo |
| De llenado | Levantarte una o varias veces por la noche | Es el síntoma que más deteriora la calidad de vida |
| De llenado | Urgencia, llegar justo al baño | La vejiga se contrae sin permiso |
| De vaciado | Chorro débil o entrecortado | La uretra está comprimida |
| De vaciado | Tardar en arrancar | La vejiga necesita más presión para empezar |
| De vaciado | Goteo al terminar | Queda orina retenida en el trayecto |
| De vaciado | Sensación de no vaciar del todo | Es el que más suele infravalorarse |
Un matiz que repito mucho: la nicturia, levantarse a orinar por la noche, es el síntoma que más consultas me genera, y no porque sea el más grave, sino porque es el que rompe el sueño. Un hombre que se levanta tres veces cada noche lleva meses durmiendo mal, y eso se nota en el ánimo, en la energía y también en el deseo sexual.
¿A partir de cuándo hay que preocuparse?
El criterio no es el tamaño de la glándula, es cuánto te condiciona la vida. Si has empezado a calcular dónde hay baños antes de salir, si evitas viajes largos o si duermes mal por esto, ya hay motivo para consultar, aunque la próstata sea moderada.
Y aquí va el matiz que más sorprende en consulta: una próstata pequeña puede dar más síntomas que una grande. Depende de hacia dónde crezca. Si crece hacia fuera, cabe sin apretar. Si crece hacia dentro, hacia la uretra, con muy poco volumen ya obstruye. Por eso el tamaño en la ecografía, por sí solo, dice bastante menos de lo que la gente cree.
Hay además unos cuantos avisos que sí conviene no dejar pasar, porque cambian la urgencia de la consulta: no poder orinar en absoluto, sangre en la orina, infecciones de orina repetidas o fiebre con dolor. Ninguno de ellos es lo habitual, pero merecen valoración sin esperar.
¿Qué tiene que ver la próstata agrandada con el sexo?
Esta es la parte que casi ningún artículo sobre hiperplasia desarrolla, y a mí me ocupa la mitad de la consulta, porque es mi campo. La próstata es una glándula andrológica, no solo urinaria, y todo lo que le pasa acaba tocando la esfera sexual.
Lo que veo, por orden de frecuencia:
- Cambios en la eyaculación. Menos volumen, menos fuerza, y en algunos casos eyaculación retrógrada, que es cuando el semen se va hacia la vejiga en lugar de salir.
- Molestia o dolor al eyacular, por la presión de la glándula sobre la uretra. Lo desarrollo en eyaculación dolorosa.
- Peor erección. La hiperplasia y la disfunción eréctil comparten edad y comparten factores de riesgo vascular, así que aparecen juntas con mucha frecuencia.
- Menos deseo, que a menudo tiene más que ver con dormir mal y con el fastidio de todo lo anterior que con la próstata en sí.
Y ahora lo importante, que es donde quiero que pongas atención: una parte de estos efectos no los produce la próstata, los produce su tratamiento. Varios de los fármacos que se usan para la hiperplasia alteran la eyaculación, y algunos afectan también al deseo. Es información que el paciente tiene derecho a conocer antes de empezar, no después.
Mi forma de trabajar es preguntarlo de entrada. Si tienes 55 años, vida sexual activa y una hiperplasia moderada, la conversación sobre qué fármaco elegir es distinta que si tienes 80 y lo que te preocupa es dormir de un tirón. No hay una respuesta buena para todos, hay una respuesta buena para ti.
¿Qué pruebas se hacen para confirmarlo?
El estudio inicial es sencillo y no tiene ningún misterio:
- Una conversación estructurada sobre tus síntomas, que es lo que más orienta.
- Análisis de sangre con PSA y análisis de orina.
- Ecografía, para ver el tamaño de la glándula y, sobre todo, cuánta orina te queda dentro después de orinar.
- Tacto rectal, que sigue aportando información que ninguna máquina da.
- En algunos casos, un estudio del chorro de orina.
El PSA merece una aclaración, porque genera mucha angustia innecesaria: una próstata agrandada sube el PSA por el simple hecho de ser más grande. Un PSA alto no significa cáncer, significa que hay que interpretarlo bien y en contexto.
¿Qué tratamientos hay?
Se trata en escalones, y el primero es el que más se salta la gente.
- Medidas de estilo de vida. Repartir los líquidos a lo largo del día y no beber en las dos horas previas a acostarte, moderar alcohol y cafeína, y revisar los medicamentos que ya tomas, porque algunos empeoran los síntomas urinarios sin que nadie lo relacione.
- Fármacos. Los hay que relajan el músculo de la próstata y actúan en días, y los hay que reducen el volumen de la glándula y tardan meses. Se pueden combinar. Aquí es donde toca hablar del efecto sobre la eyaculación.
- Cirugía. Cuando los fármacos no bastan o hay complicaciones. Hoy hay varias técnicas, muchas con láser, y la elección depende del tamaño de la glándula y de tus prioridades, incluidas las sexuales.
¿Cuándo acudir al urólogo?
Conviene consultar si llevas semanas o meses con varios de los síntomas de la tabla, si te levantas por la noche más de una vez, o si has notado a la vez cambios en la erección o en la eyaculación. No hace falta esperar a estar mal del todo: cuanto antes se valora, más margen hay para elegir con calma y no a la fuerza.
Soy el Dr. Eduardo García Cruz, urólogo con más de 15 años de experiencia en medicina sexual masculina, formado en el Hospital Clínic de Barcelona. Atiendo en Barcelona y en consulta online. Si quieres una orientación rápida y discreta, puedes empezar por el test de salud sexual masculina.
Preguntas frecuentes
¿Próstata agrandada e hiperplasia benigna son lo mismo?
Sí. Hiperplasia benigna de próstata es el nombre clínico y próstata agrandada el nombre que usamos todos. Benigna quiere decir exactamente eso: no es cáncer. Es un crecimiento del tejido de la glándula asociado a la edad y a las hormonas.
¿Tener la próstata agrandada aumenta el riesgo de cáncer?
No. Son dos procesos distintos, que además suelen originarse en zonas diferentes de la glándula. Lo que sí ocurre es que conviven a la misma edad, así que un hombre puede tener las dos cosas a la vez. Por eso el estudio inicial incluye PSA, para valorar las dos por separado.
¿Es normal levantarse a orinar por la noche a partir de los 50?
Es frecuente, que no es lo mismo que inevitable. Levantarse una vez puede entrar dentro de lo esperable. Levantarse dos o tres veces cada noche, de forma mantenida, no es algo con lo que haya que resignarse a vivir: tiene causas identificables y tiene tratamiento.
Si me operan de próstata, ¿voy a dejar de eyacular?
Depende de la técnica. Varias de las cirugías de hiperplasia producen eyaculación retrógrada, es decir, orgasmo sin salida de semen. No afecta al placer ni a la erección, pero sí a la fertilidad y a la vivencia, y hay técnicas que la preservan mejor que otras. Es una pregunta que conviene hacer antes de operarse, no después.
¿El tamaño de la próstata determina la gravedad?
Menos de lo que parece. Lo que decide los síntomas es hacia dónde crece la glándula y cuánto comprime la uretra, no cuántos gramos pesa. Veo próstatas grandes con pocos síntomas y próstatas moderadas que obstruyen bastante. El dato que manda es cómo orinas, no la cifra de la ecografía.
¿Puede la próstata dar problemas antes de los 40?
La hiperplasia como tal es rara antes de esa edad. Cuando un hombre joven consulta por síntomas urinarios, lo habitual es que estemos ante una prostatitis o un problema del suelo pélvico, no ante una próstata agrandada. Son cuadros distintos y se tratan de forma distinta.
