El alprostadil es un tratamiento para la disfunción eréctil que se aplica directamente sobre el pene y funciona incluso cuando las pastillas ya no hacen efecto. Es el segundo escalón terapéutico, el que se plantea después de los fármacos orales y antes de la prótesis. Aquí te explico qué es, cómo se administra, cuándo se usa, qué ventajas tiene y qué precauciones conviene tener en cuenta.
Lo esencial
- El alprostadil es una prostaglandina que provoca la erección actuando de forma local sobre el pene.
- Funciona aunque las pastillas orales hayan dejado de ser eficaces, porque no depende de la misma vía.
- Se administra en inyección dentro del pene o en un pequeño aplicador dentro de la uretra.
- Es el segundo escalón del tratamiento: después de las pastillas y antes de valorar la prótesis.
- Requiere aprendizaje y control médico; su principal riesgo es una erección demasiado prolongada.
¿Qué es el alprostadil?
El alprostadil es un medicamento de la familia de las prostaglandinas que produce la erección relajando la musculatura del pene y aumentando el flujo de sangre hacia los cuerpos cavernosos. A diferencia de las pastillas, que necesitan que el estímulo y los nervios funcionen razonablemente bien, el alprostadil actúa de forma local y directa, por lo que puede lograr una erección aunque otros tratamientos hayan fallado.
Por eso es una opción muy útil dentro del tratamiento escalonado de la disfunción eréctil. La mayoría de hombres prefieren empezar por las pastillas, y hacen bien. Cuando las pastillas no funcionan, el alprostadil suele ser el siguiente paso antes de plantear soluciones quirúrgicas.
¿Cómo se administra el alprostadil?
Existen dos formas principales de usar el alprostadil, y ambas aplican el fármaco directamente donde tiene que actuar.
Inyección en el pene
Es la vía más conocida y eficaz. Se trata de una inyección muy fina que el propio hombre aprende a ponerse en un lateral del pene, unos minutos antes de la relación. Aunque la idea impresiona al principio, la aguja es muy pequeña y la técnica se aprende en consulta con facilidad. La erección aparece en pocos minutos.
Aplicador dentro de la uretra
Existe también una presentación que se introduce en la uretra mediante un pequeño aplicador. Evita la inyección, aunque en general se considera algo menos potente que la vía inyectada. La elección entre una y otra depende de cada caso y de las preferencias de cada persona.
¿Cuándo se usa el alprostadil?
El alprostadil se plantea sobre todo cuando las pastillas orales no funcionan o no se toleran. En el abordaje de la disfunción eréctil solemos ir por pasos: primero se estudia la causa, después se ensayan los fármacos orales y, si no son suficientes, se valoran los fármacos que se aplican sobre el pene, como el alprostadil. Es una situación frecuente en hombres con factores vasculares importantes, como la diabetes, o tras una cirugía de próstata.
Algunos hombres, llegados a este punto, prefieren el alprostadil como solución de uso puntual, y a otros les resulta incómodo y prefieren pasar a una prótesis de pene, que es el escalón definitivo. No hay una única respuesta correcta: depende de lo que cada persona busca. Antes de decidir, siempre conviene tener bien estudiada la causa, como explico en la guía sobre cómo solucionar la disfunción eréctil.
| Escalón | Tratamiento | Cuándo |
|---|---|---|
| 1 | Pastillas orales | Primera opción en la mayoría de casos |
| 2 | Alprostadil (aplicado en el pene) | Cuando las pastillas no funcionan o no se toleran |
| 3 | Prótesis de pene | Solución definitiva si lo anterior no basta |
¿Qué ventajas tiene?
La gran ventaja del alprostadil es su eficacia: consigue erecciones en muchos hombres que ya no responden a las pastillas. Actúa rápido, en pocos minutos, y permite un uso a demanda, solo cuando se necesita. Además, evita tener que dar el paso a la cirugía en quienes todavía no quieren o no necesitan una prótesis.
¿Qué riesgos o efectos secundarios tiene?
Como todo tratamiento, el alprostadil tiene inconvenientes que conviene conocer. El más importante es el riesgo de una erección demasiado prolongada, que si se mantiene muchas horas requiere atención médica para evitar daños. Por eso la dosis se ajusta con cuidado en consulta antes de que el paciente lo use por su cuenta. También puede notarse alguna molestia o dolor leve en el pene con la aplicación.
Hay un matiz relevante en los hombres con enfermedad de Peyronie: las inyecciones en los cuerpos cavernosos deben manejarse con precaución, porque en algunos casos pueden influir en la propia enfermedad. En esas situaciones el especialista valora si es la mejor opción o conviene otra vía. Por todo ello, el alprostadil se pauta, se ajusta y se controla siempre con supervisión médica, nunca por cuenta propia.
¿En qué se diferencia de las pastillas para la erección?
La diferencia clave está en cómo actúan. Las pastillas orales, como el sildenafilo o el tadalafilo, potencian la respuesta natural del cuerpo: necesitan que exista deseo, que los nervios transmitan bien la señal y que el sistema vascular responda. Por eso, cuando la causa de la disfunción eréctil es muy marcada, a veces no bastan. El alprostadil, en cambio, provoca la erección de forma directa y local, sin depender tanto de esa cadena, y de ahí que funcione en muchos hombres a los que las pastillas ya no ayudan.
Eso no significa que sea mejor para todo el mundo. Las pastillas son más cómodas, se toman por boca y siguen siendo la primera opción en la mayoría de casos. El alprostadil aporta eficacia cuando esa primera opción se queda corta, a cambio de una aplicación algo más incómoda. La elección se hace por pasos y siempre en función de tu caso, tras estudiar la causa de fondo con las pruebas adecuadas.
¿Cuándo acudir al urólogo?
Conviene consultar si tienes disfunción eréctil que no mejora con las pastillas y quieres valorar el siguiente paso. En la primera visita se estudia la causa y, en las siguientes, se elige y se enseña el tratamiento más adecuado para tu caso, ya sea el alprostadil u otra alternativa.
Soy el Dr. Eduardo García Cruz, urólogo con más de 15 años de experiencia en medicina sexual masculina, formado en el Hospital Clínic de Barcelona. Atiendo en Barcelona y en consulta online. Puedes empezar por el test de salud sexual masculina: es anónimo y solo te llevará 2 minutos.
Preguntas frecuentes
¿El alprostadil funciona si las pastillas ya no me hacen efecto?
Sí, en muchos casos. Como actúa de forma local sobre el pene, puede lograr una erección aunque los fármacos orales hayan dejado de ser eficaces. Por eso es el segundo escalón habitual del tratamiento de la disfunción eréctil.
¿Duele la inyección de alprostadil?
La aguja es muy fina y la mayoría de hombres toleran bien la aplicación tras aprender la técnica en consulta. Puede notarse alguna molestia leve, pero no suele ser un problema importante. La alternativa intrauretral evita la inyección.
¿Cuánto tarda en hacer efecto?
Suele producir la erección en pocos minutos desde la aplicación, por lo que se usa poco antes de la relación. Su efecto es puntual, para esa ocasión.
¿Es peligroso el alprostadil?
Bien indicado y con la dosis ajustada en consulta, es un tratamiento seguro. Su principal riesgo es una erección demasiado prolongada, que requiere atención médica si se mantiene muchas horas. Por eso se ajusta y se controla con supervisión.
¿Qué opción hay si el alprostadil tampoco funciona o no me convence?
El siguiente escalón es la prótesis de pene, que ofrece una solución definitiva cuando los tratamientos previos no bastan o el hombre busca algo estable. La decisión se toma con calma tras valorar tu caso.
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