El hipogonadismo masculino es el déficit de testosterona con síntomas: los testículos no producen la que necesitas, porque fallan ellos (primario) o porque el cerebro no les da la orden (secundario). Yo lo trato cuando el nivel bajo está confirmado en dos análisis y hay síntomas, y siempre empiezo por corregir la causa. Un valor bajo aislado, sin síntomas, no es un hipogonadismo. Te lo cuento como lo cuento en consulta: por qué aparece, qué vas a notar, qué analítica te pido yo y cuándo creo que hay que tratar y cuándo no.
Lo esencial
- El hipogonadismo es el déficit de testosterona con síntomas, no solo un número bajo en el análisis.
- Puede fallar el testículo (primario) o el cerebro que le da la orden (secundario), y hay causas reversibles como la obesidad.
- Los síntomas más típicos son la caída del deseo, la disfunción eréctil, el cansancio y la pérdida de masa muscular.
- Yo lo confirmo con una analítica de primera hora y en ayunas: testosterona, SHBG, prolactina, LH y PSA.
- Yo empiezo siempre por corregir la causa; cuando hace falta, uso la terapia sustitutiva con control periódico.
¿Qué es el hipogonadismo masculino?
El hipogonadismo masculino es un trastorno en el que los testículos no fabrican suficiente testosterona, la principal hormona sexual masculina. Como esta hormona interviene en el deseo, la erección, la producción de esperma, la masa muscular, la densidad de los huesos y el estado de ánimo, cuando falta los efectos se notan en varios frentes a la vez.
Conviene distinguir dos cosas que se confunden. Tener un valor de testosterona algo bajo en un análisis aislado, sin ninguna molestia, no siempre significa que haya que tratar nada. Hablamos de hipogonadismo cuando ese nivel bajo, confirmado, se acompaña de síntomas compatibles. Esa unión de análisis más síntomas es la que orienta el diagnóstico. Tienes el cuadro completo de la condición en la guía de testosterona baja.
¿Cuáles son las causas del hipogonadismo?
Para tratarlo bien hay que entender dónde está el fallo. Según el origen, distinguimos dos grandes grupos, y a ellos se suman causas muy cotidianas y a menudo reversibles.
Hipogonadismo primario: falla el testículo
Aquí el problema está en el propio testículo, que no produce suficiente testosterona aunque el cerebro se lo pida. En la analítica se reconoce porque la testosterona sale baja mientras la LH y la FSH están altas: el cerebro pide más y el testículo no responde. Puede deberse al síndrome de Klinefelter (un cromosoma X de más), a enfermedades testiculares como la orquitis o la torsión, a tratamientos como la radioterapia o la quimioterapia, y al propio envejecimiento. Cuando aparece con la edad hablamos de hipogonadismo de inicio tardío, lo que mucha gente llama andropausia.
Hipogonadismo secundario: falla el cerebro
En este caso el testículo está sano, pero el hipotálamo y la hipófisis, las zonas del cerebro que dan la orden, no la envían bien. Suele deberse a tumores o lesiones de la hipófisis, a ciertos medicamentos y al uso de anabolizantes. Un dato importante: niveles altos de prolactina pueden indicar una enfermedad de la hipófisis que provoca hipogonadismo.
Cuando el caso no cuadra, repaso también causas menos frecuentes que la mayoría de los artículos no menciona. En el testículo, un testículo que no descendió en la infancia (criptorquidia) o fármacos como el ketoconazol o el metotrexato. En el cerebro, la hemocromatosis (exceso de hierro), los opioides, los corticoides, los trastornos de la conducta alimentaria o el sobreentrenamiento en deportes de resistencia. No es una lista para memorizar: es la razón por la que te pregunto por tu medicación y tus hábitos con tanto detalle.
Causas cotidianas y reversibles
En mi consulta, la mayoría de los casos tiene detrás factores muy terrenales: la obesidad, que a mi juicio es el más importante de todos, la diabetes, el alcohol, dormir mal y el estrés mantenido. Y en esto soy insistente: cuando los corregimos, la hormona suele mejorar sin necesidad de tratamiento hormonal, como explico en las causas de la testosterona baja.
| Tipo | Dónde falla | Patrón en la analítica |
|---|---|---|
| Primario | Testículo | Testosterona baja, LH y FSH altas |
| Secundario | Hipotálamo o hipófisis | Testosterona, LH y FSH bajas |
| Reversible | Hábitos o enfermedad general | Mejora al corregir la causa |
¿Qué síntomas produce el hipogonadismo?
Como la testosterona actúa en todo el cuerpo, los síntomas aparecen en varias esferas y casi nunca vienen solos. Los más frecuentes son la disminución del deseo sexual, la dificultad para lograr o mantener la erección, la fatiga y la falta de energía, la pérdida de masa muscular y fuerza, y los cambios en el estado de ánimo como la irritabilidad o el ánimo bajo. Con el tiempo también puede afectar a la densidad de los huesos. Muchos hombres atribuyen estas señales al estrés o a la edad y no sospechan que detrás hay un tema hormonal fácil de comprobar.
Si tengo que quedarme con tres señales, me quedo con estas y en este orden: el deseo que baja, la ideación erótica que se apaga (dejas de pensar en sexo, no solo de tenerlo) y las erecciones matutinas o nocturnas que se vuelven escasas. La ideación erótica es la que casi nadie nombra y a mí es la que más me orienta en la primera consulta. Si me dices sí a las tres y además sumas tendencia a engordar, caída de vello corporal, sueño roto y menos fuerza, tienes bastantes números de tener la testosterona baja. Lo desarrollo en el artículo sobre los síntomas de la testosterona baja.
La relación con la erección es estrecha, por eso ante una disfunción eréctil siempre conviene valorar la hormona. Eso sí, no toda disfunción eréctil se debe al hipogonadismo, de modo que hace falta estudiar el conjunto.
¿Cómo se diagnostica el hipogonadismo?
El diagnóstico se confirma con una analítica de sangre, no con una lista de síntomas ni con una app. Y te digo ya la regla con la que trabajo: síntomas compatibles más un valor bajo confirmado en dos determinaciones distintas, antes de plantear ningún tratamiento. La guía de salud sexual y reproductiva de la Asociación Europea de Urología (EAU), en su capítulo de hipogonadismo masculino, lo plantea igual: hacen falta síntomas persistentes y evidencia bioquímica, no una cosa sola (consultada el 6 de octubre de 2026).
La analítica que pido yo no es solo la testosterona. Pido testosterona, SHBG, prolactina, LH y PSA, porque con la testosterona sola me quedo sin saber el porqué. Añadir un hemograma con perfil hepático y una bioquímica me gusta, aunque no me parece imprescindible. Y hay dos condiciones que no negocio: a primera hora de la mañana y en ayunas. La misma guía europea fija esa ventana entre las 07:00 y las 10:00, en ayunas y con un laboratorio fiable.
Insisto en esto porque es la causa de falso positivo que más veo. Si desayunas, y sobre todo si desayunas grasa, o si te haces la extracción a media mañana, es fácil que el valor salga bajo sin estarlo de verdad. He visto a hombres etiquetados de hipogonadismo por una analítica mal tomada, y he visto a otros tranquilizados con una que tampoco valía. Repetirla bien tomada cuesta muy poco y cambia la decisión.
Si la testosterona sale baja, completo el estudio para saber la causa. Añado la FSH a la LH que ya pido de entrada, porque son las hormonas que el cerebro manda al testículo y me dicen si el fallo es testicular o central. La prolactina ya va en mi panel inicial, y por un motivo concreto: un valor alto puede señalar una enfermedad de la hipófisis. En algunos casos añado el estradiol. Cuando se sospecha un origen central, puede hacer falta una prueba de imagen como una resonancia para estudiar la hipófisis. Los detalles de la interpretación los tienes en los niveles normales de testosterona por edad.
Para que veas con qué criterios trabajo, te dejo la tabla que resume cómo confirmo el diagnóstico. Son los umbrales de la guía europea, y los aplico siempre junto con los síntomas, nunca solos.
| Criterio | Qué dice la guía | Cómo lo aplico yo |
|---|---|---|
| A quién estudiar | Solo a hombres con síntomas | No pido testosterona "por si acaso" a quien está bien |
| Cómo medir | Por la mañana, entre las 7 y las 10, en ayunas | Si la extracción no cumple esto, la repito antes de interpretarla |
| Umbral de testosterona total | 12 nmol/L (3,5 ng/mL) | Por debajo, con síntomas, sospecho hipogonadismo |
| Confirmación | Repetir en al menos dos ocasiones si sale por debajo de 12 nmol/L | Nunca trato con un único análisis |
| Primario o secundario | LH alta en el primario; LH baja o normal en el secundario | Pido LH y FSH para saber dónde está el fallo |
| Déficit grave | Por debajo de 6 nmol/L se valora resonancia de la hipófisis | Más aún si la prolactina sale alta |
Fuente: guía de salud sexual y reproductiva de la Asociación Europea de Urología (EAU), edición 2025 revisada en marzo de 2026, capítulo de hipogonadismo masculino. Consultada el 27/10/2026.
¿Cómo se trata el hipogonadismo?
Mi tratamiento no empieza por poner testosterona. El primer paso, y a veces el único que hace falta, es corregir lo que la está tirando abajo: perder peso si hay obesidad, controlar la diabetes, dormir mejor, moderar el alcohol y revisar conmigo los fármacos que puedan influir. Con esas medidas veo recuperar niveles adecuados a muchos hombres, y me parece el camino honesto antes de hormonar a nadie.
Cuando hay un déficit real y con síntomas, existe la terapia sustitutiva con testosterona, que uso en gel o en inyección según el caso y según lo que te encaje en la rutina. Es un tratamiento eficaz y, bien indicado, seguro, pero no vale para todo el mundo ni sin control. Antes de empezar se valoran la fertilidad (la testosterona externa la reduce), la próstata y otros parámetros de la sangre, y después se hacen revisiones periódicas. Y voy a ser tajante aquí: desconfía de quien te la receta sin analítica previa y sin seguimiento. No es un suplemento, es una hormona, y yo no la indico sin haber visto la analítica completa y sin haber hablado antes contigo de si quieres tener hijos.
¿El hipogonadismo afecta a la fertilidad y a los huesos?
Sí, y son dos consecuencias que a veces pasan desapercibidas. Como la testosterona interviene en la producción de esperma, el hipogonadismo puede reducir la fertilidad, un aspecto clave si estás buscando tener hijos. Conviene saberlo porque, además, la testosterona externa que se usa como tratamiento disminuye todavía más la producción de esperma; por eso, en un hombre que quiere ser padre, el abordaje es diferente y debo valorarlo yo antes de empezar nada.
La otra consecuencia es más silenciosa y es la que a mí más me preocupa a largo plazo: los huesos. Un déficit mantenido de testosterona favorece la pérdida de densidad ósea, lo que con el tiempo puede derivar en osteopenia u osteoporosis y en un mayor riesgo de fracturas. También puede aparecer cierto grado de anemia. Por eso, cuando trato un hipogonadismo no me quedo en el deseo o en la energía: en las revisiones miro contigo tanto los síntomas como estos efectos menos visibles, y para mí eso pesa igual que recuperar el ánimo.
¿El hipogonadismo es reversible o tiene cura?
Depende de la causa, y esa es justo la razón de estudiarla bien. Cuando el origen es reversible (sobrepeso, alcohol, opioides, corticoides, anabolizantes, sueño de mala calidad), corregirlo suele devolver los niveles a su sitio sin tratamiento hormonal. Cuando el testículo o la hipófisis han fallado de verdad, el déficit no se revierte, pero sí se trata.
Lo digo con cuidado porque es el punto donde más falsas expectativas se generan, en las dos direcciones. Ni todo hipogonadismo es para siempre, ni todo se arregla adelgazando. Un hombre de 45 años con sobrepeso importante y sueño roto tiene muchas opciones de recuperar niveles ordenando esas dos cosas. Un hombre con un síndrome de Klinefelter no va a producir más testosterona por mucho que cambie de hábitos, y su tratamiento es sustitutivo y de por vida.
Hay un caso intermedio que conviene nombrar: el hipogonadismo funcional. Es el que aparece asociado a obesidad, diabetes o enfermedad crónica sin que haya una lesión estructural del testículo ni de la hipófisis. Es el que más veo yo y es, con diferencia, el que mejor responde a trabajar la causa antes que a recetar hormona.
¿Qué significa tener la FSH o la LH bajas?
Que la orden no está saliendo del cerebro. La FSH y la LH son las hormonas que la hipófisis envía al testículo. Si están bajas y la testosterona también, el testículo está parado porque nadie lo estimula: eso es un hipogonadismo secundario o central, y obliga a estudiar la hipófisis.
La lectura combinada es lo que da el diagnóstico, y por eso nunca pido testosterona sola:
| Testosterona | LH y FSH | Qué indica |
|---|---|---|
| Baja | Altas | Primario o testicular. El cerebro pide y el testículo no responde |
| Baja | Bajas | Secundario o central. No llega la orden desde la hipófisis |
| Normal | Altas | Situación compensada. El testículo empieza a costarle, todavía llega |
| Normal o alta | Altas, con síntomas | Sospecha de resistencia del receptor de andrógenos |
Una FSH baja aislada, con testosterona normal y sin síntomas, no suele significar nada por sí sola. El valor se interpreta junto al resto y junto a lo que te pasa, no en una fila suelta del informe.
Los cuatro tipos de hipogonadismo, no dos
Casi todo lo que se publica habla solo de primario y secundario. En realidad, según cómo esté el equilibrio entre hipotálamo, hipófisis, testículo y hormonas, hay cuatro situaciones distintas, y las dos que faltan cambian decisiones clínicas reales.
La tercera es la resistencia del receptor de andrógenos. Aquí la testosterona se produce y circula, pero no hace su efecto porque el receptor que la reconoce funciona mal. Puede ser congénito o estar provocado por fármacos: antiandrógenos, acetato de ciproterona, espironolactona, flutamida, bicalutamida, finasterida, dutasterida, clomifeno, tamoxifeno, letrozol o anastrozol. Si no piensas en esta posibilidad, tienes delante a un hombre con síntomas claros y una analítica normal, y no entiendes nada.
La cuarta es la testosterona normal con LH y FSH altas. Es un hipergonadotropo en fase inicial, todavía compensado: el testículo está trabajando de más para mantener el nivel. Y aquí va mi postura, que no es la que se oye siempre: no aconsejo tratar esta situación. Lo que recomiendo es un seguimiento estrecho para detectar pronto el momento en que el testículo deje de poder compensar, que es cuando el tratamiento tiene sentido. Adelantar la hormona aquí no mejora nada y sí apaga la producción propia.
Entender de qué tipo se trata no es un ejercicio académico. Dice el porqué del problema, permite anticipar qué otros síntomas pueden aparecer y, sobre todo, hace buscar otras alteraciones que esa misma enfermedad pueda estar produciendo en otro sitio.
¿Cuándo acudir al urólogo?
Mi consejo es que consultes si notas varios de estos síntomas a la vez, sobre todo si tienes obesidad, diabetes o más de 40 años. Un análisis sencillo aclara el panorama y evita las dos cosas que más veo en consulta: hombres que pasan años sin tratar y hombres tratados sin necesitarlo.
Soy el Dr. Eduardo García Cruz, urólogo con más de 20 años de experiencia en medicina sexual masculina, formado en el Hospital Clínic de Barcelona. En consulta buscamos la causa concreta de tu caso para tratar el problema de raíz. Atiendo en Barcelona y en consulta online. Puedes empezar por el test de salud sexual masculina: es anónimo y solo te llevará 2 minutos.
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo hipogonadismo que testosterona baja?
No exactamente. La testosterona baja es un valor por debajo de lo normal en el análisis. El hipogonadismo es ese valor bajo acompañado de síntomas compatibles. Un número bajo aislado, sin molestias, no siempre requiere tratamiento; por eso el diagnóstico une la analítica con lo que notas.
¿El hipogonadismo tiene cura?
Depende de la causa. Cuando el origen es la obesidad, el alcohol, el mal sueño o un fármaco, corregirlo suele normalizar la hormona. Cuando hay un fallo real del testículo o de la hipófisis, puede hacer falta tratamiento sustitutivo de forma mantenida, con buen control de los síntomas.
¿El hipogonadismo causa infertilidad?
Puede afectar a la producción de esperma, sí. Y conviene saber que la testosterona externa reduce la fertilidad, por lo que en un hombre que busca tener hijos el abordaje es distinto y debo valorarlo yo antes de tratar.
¿Qué análisis se piden para diagnosticarlo?
Una analítica de sangre por la mañana y en ayunas que mida la testosterona total junto a la LH, la FSH y la prolactina, confirmada con una segunda determinación. Según el caso se añaden el estradiol y una prueba de imagen de la hipófisis.
¿El hipogonadismo por la edad es normal?
La testosterona desciende de forma lenta a partir de los 30 o 40 años, y ese descenso gradual no siempre da síntomas ni necesita tratamiento. Lo que no es normal es tener síntomas claros que afectan a tu vida: en ese caso conviene buscar si hay una causa añadida corregible.
