Cuando un hombre nota que ha perdido las ganas de sexo, lo primero que suele pensar es que le pasa algo raro o que ya es cuestión de edad. Casi nunca es así. Las causas de la falta de deseo sexual son concretas, se pueden identificar y, en la mayoría de los casos, se pueden tratar. En este artículo te explico, como urólogo especializado en salud sexual masculina, por qué baja la libido en el hombre, cuáles son los motivos más frecuentes y cómo los estudiamos para dar con el que te afecta a ti.

La idea que quiero que te lleves desde el principio es esta: el deseo sexual bajo casi nunca tiene una sola causa. Lo habitual es que se sumen varias, y por eso encontrar la que manda es la parte más importante de la consulta. Como digo siempre, el trátalo para todo no funciona: si no acertamos con el diagnóstico, es muy difícil ayudarte.

Antes de hablar de causas: qué es un deseo bajo

El deseo sexual, o libido, son las ganas, el apetito, ese impulso que nos lleva a buscar el sexo. Conviene diferenciarlo de la erección, que es la respuesta física del pene. Se pueden tener por separado, y por eso hay que estudiar bien cada caso. Tienes la visión completa en la página sobre la falta de deseo sexual en el hombre.

También quiero quitar presión con un dato: no existe un deseo bueno ni malo. Existe el deseo con el que cada uno se siente a gusto, y puede ser alto o bajo. Además, en los datos que he recogido sobre más de 13.000 personas, hombres y mujeres tenemos niveles de deseo prácticamente iguales. Así que el problema no es no encajar en el estereotipo del hombre siempre disponible, sino notar un cambio respecto a como estabas antes.

Las causas más frecuentes de la falta de deseo sexual

El estrés y las preocupaciones del día a día

En mi experiencia, esta es la causa más común, sobre todo en hombres jóvenes. Nos han enseñado que los hombres tenemos deseo por defecto, y sencillamente no es así. El deseo aparece cuando estamos tranquilos y relajados, con el sistema nervioso en modo de descanso. Si estás nervioso, estresado o preocupado por el trabajo, el dinero o los problemas familiares, es mucho más difícil que surjan las ganas. No es imposible, pero es menos probable. A esto lo llamo distractores biográficos: todo aquello de tu vida que ocupa tu cabeza y no deja sitio al deseo.

Tener otro problema sexual de fondo

Es muy habitual que, cuando hay una dificultad en la esfera sexual, el deseo se apague un poco de forma refleja. Si tienes disfunción eréctil o eyaculación precoz, es lógico que tiendas a evitar el sexo: si el rato no ha sido satisfactorio, el cuerpo aprende a esquivarlo. Aquí el deseo bajo es más una consecuencia que una causa, y suele mejorar cuando tratamos el problema de base. Por eso vale la pena revisar la disfunción eréctil y, cuando el origen es la cabeza, la disfunción eréctil psicológica.

La testosterona baja

El deseo está muy relacionado con la testosterona: a más testosterona, más deseo, tanto en hombres como en mujeres. Por eso el síndrome de déficit de testosterona se acompaña con frecuencia de menos libido y, a veces, de peor erección. Cuando el análisis confirma que la testosterona está baja, reponerla suele mejorar las ganas. Ahora bien, es una causa más, no la única: si tus niveles son normales, la testosterona no va a subirte el deseo. Te lo explico a fondo en la página sobre la testosterona baja.

Los fármacos

Este punto es importante porque se pasa por alto muy a menudo. Hay muchos medicamentos de uso diario que bajan la testosterona, la libido o provocan problemas de erección, y dado lo extendido que está su consumo, es muy probable que la medicación sea una de las principales causas de disminución de la libido. Entre los que más veo en consulta:

  • Inhibidores de la 5-alfa-reductasa (finasteride y dutasteride), usados para la próstata y para la alopecia. Bloquean el paso de testosterona a su forma más potente.
  • Antidepresivos, ansiolíticos y neurolépticos, que reducen el deseo, pueden afectar la erección y retrasan el orgasmo.
  • Opioides, analgésicos potentes que bajan la testosterona.
  • Betabloqueantes, muy usados en hipertensión y problemas de corazón, que pueden disminuir la libido y la erección. Incluso algunas gotas para el glaucoma se han relacionado con ello.
  • Anticonvulsivantes como la carbamazepina, que reducen las sensaciones placenteras y los niveles de testosterona.

Si estás tomando alguno de estos fármacos y has notado un bajón en tu vida sexual, no lo dejes por tu cuenta: coméntalo para valorar alternativas o ajustes con tu médico.

El uso intensivo de porno

El consumo intensivo de pornografía puede disminuir de forma notable las ganas de tener sexo real y la capacidad de tener erección y orgasmo. En algunos hombres se comporta casi como una droga: cada vez se necesita más estímulo y se puede llegar a una fijación por el método, de modo que el deseo, la erección y el orgasmo solo aparecen con el porno y no con la pareja. Reducirlo o dejarlo, sobre todo en hombres jóvenes, suele ayudar bastante.

Las enfermedades y la edad

Las malas noticias en el terreno de la salud bajan el deseo, es lógico. Y las enfermedades que cursan con dolor crónico o que son invalidantes tienen un impacto importante no solo en la sexualidad, sino en el estado de ánimo. Por último, la edad: el deseo alcanza su máximo en la juventud y va bajando década a década, en parte por el descenso de testosterona y en parte por la edad misma. Pero, ojo, que baje con los años no significa que haya que resignarse sin estudiarlo.

Cuándo la pérdida de deseo debe hacerte consultar

No toda bajada de deseo es un problema médico. Es normal tener temporadas de menos ganas cuando hay estrés, cansancio o una etapa complicada. La señal de alarma no es tener el deseo bajo un tiempo, sino que se mantenga, que te preocupe o que afecte a tu relación, y muy especialmente que aparezca de forma brusca o acompañado de otros síntomas.

Presta atención si, además de la falta de ganas, notas cansancio importante, pérdida de energía, problemas de erección, sofocos o cambios de ánimo, porque esa combinación orienta hacia una causa hormonal que conviene estudiar. También si el bajón ha coincidido con empezar un medicamento nuevo, porque entonces el fármaco es el primer sospechoso. Y si lo que hay detrás es miedo a fallar en la erección, cuanto antes se aborde, más fácil es romper el círculo de evitación.

Deseo bajo y disfunción eréctil: no confundir

Un punto que genera mucha confusión. El deseo son las ganas y la erección es la respuesta física del pene; son cosas distintas que se pueden tener por separado. Hay hombres con muy buena erección y poco deseo, y al revés. Lo que ocurre es que a menudo se influyen entre sí: un problema de erección puede apagar el deseo de forma refleja, y a la inversa, cuando no hay deseo cuesta más lograr una buena erección. Por eso, cuando un hombre me dice que ha perdido las ganas, lo primero es diferenciar bien dónde está el problema, porque el tratamiento cambia por completo.

Cómo se estudian las causas de la falta de deseo

Lo más importante es la historia clínica. Muchas veces damos con el factor que está apagando el deseo simplemente preguntando bien, con calma y sin juzgar. Además, siempre pido un análisis de sangre, que conviene hacer entre las 7 y las 11 de la mañana y en ayunas. En él medimos la testosterona total, la SHBG, la albúmina, la testosterona libre y biodisponible, la LH y la prolactina. Con la conversación y la analítica solemos tener casi todo lo necesario para saber por dónde va tu caso.

Una vez identificada la causa (o las causas, que suelen ser varias), el tratamiento se dirige a ella. No existe una pastilla que suba el deseo directamente, y los afrodisíacos tienen un efecto pobre. Lo que funciona es tratar lo que está detrás. Te cuento las opciones en el artículo sobre cómo aumentar el deseo sexual, y si el problema aparece dentro de la relación, en el de cuándo un hombre pierde el deseo por su pareja.

Si notas que has perdido las ganas y quieres saber por qué, lo mejor es estudiarlo. Puedes empezar por el test de salud sexual masculina, anónimo y de 2 minutos, o pedir cita para valorar tu caso.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la causa más común de la falta de deseo sexual en el hombre?

En mi experiencia, la más frecuente, sobre todo en hombres jóvenes, son los distractores biográficos: el estrés y las preocupaciones del día a día. El deseo surge cuando estamos relajados, así que cuando la cabeza está ocupada por el trabajo, el dinero o los problemas familiares, cuesta más que aparezcan las ganas. Aun así, lo habitual es que se sumen varias causas.

¿Puede la medicación quitar el deseo sexual?

Sí, y es un motivo que se pasa por alto muy a menudo. Fármacos como el finasteride, los antidepresivos y ansiolíticos, los betabloqueantes, los opioides o algunos anticonvulsivantes pueden bajar la libido. Dado lo extendido que está su uso, la medicación es una de las causas más frecuentes. No los dejes por tu cuenta: conviene valorar alternativas con tu médico.

¿El bajo deseo siempre significa testosterona baja?

No. La testosterona baja es una causa frecuente, porque a más testosterona más deseo, pero es una más entre varias. Si el análisis muestra niveles normales, hay que buscar el motivo en otro sitio: el estrés, un problema de erección, la medicación o el uso de porno. Por eso es importante estudiar cada caso y no dar por hecho que todo es hormonal.

¿Por qué he perdido el deseo por mi pareja pero no en general?

Suele deberse a factores de la relación y del entorno más que a un problema hormonal: rutina, conflictos no resueltos, estrés o vivir el sexo como una obligación. También el uso de porno puede desplazar el deseo hacia ese estímulo. Lo tratamos sin culpar a nadie. Tienes más detalle en el artículo sobre la falta de deseo en la pareja.

¿Cuándo debo consultar por la falta de deseo?

Cuando se mantiene en el tiempo, te preocupa o afecta a tu relación, y sobre todo si ha aparecido de forma reciente o se acompaña de cansancio o problemas de erección. No conviene conformarse con un es tu edad: casi siempre hay algo que estudiar y, con frecuencia, algo que se puede hacer.