La cirugía de la enfermedad de Peyronie es la opción que más respeto impone y, a la vez, la que más eficaz resulta cuando está bien indicada. Llevo más de 15 años operando a hombres con Peyronie y te diré algo que quizá no esperas de un cirujano: soy un gran no operador. Cuantas menos cirugías hago, mejor, porque significa que las alternativas han funcionado. En este artículo te explico la cirugía de la enfermedad de Peyronie, cuándo tiene sentido, qué técnicas existen y cómo es la recuperación.

¿Cuándo se opera la enfermedad de Peyronie?

La cirugía de la enfermedad de Peyronie se plantea cuando la curva es importante y molesta de verdad para las relaciones, cuando los tratamientos sin cirugía no han funcionado y, sobre todo, cuando la enfermedad ya está estable y sin dolor. Operar durante la fase activa, con dolor, es un error, porque el pene puede volver a curvarse.

Ese detalle es fundamental: hay que esperar a que el dolor haya desaparecido. A veces cuesta, porque el hombre quiere resolver el problema ya, y lo entiendo, pero operar demasiado pronto arriesga a que, tras enderezar el pene, la curva reaparezca. Por eso la cirugía es cosa de la fase estable. Tienes el contexto completo en la guía sobre la enfermedad de Peyronie y las alternativas previas en el artículo sobre el tratamiento sin cirugía.

Entender la lógica: lado largo y lado corto

Para comprender la cirugía de Peyronie hay que entender una idea sencilla, casi de trigonometría. En toda curva hay un lado largo y un lado corto, como en la curva de un circuito. Para enderezar el pene, solo hay dos caminos: o acortamos el lado largo, o alargamos el lado corto.

De ahí salen las grandes familias de técnicas. Acortar el lado largo es más sencillo pero resta algo de longitud. Alargar el lado corto conserva mejor el tamaño pero es más complejo y tiene más riesgos. Y cuando además la erección falla, entra en juego una tercera vía: la prótesis. Lo importante es que no hay una técnica mejor para todos, sino la que mejor encaja con tu curva, tu erección y lo que tú quieres conseguir.

La plicatura o técnica de Nesbit

La plicatura, también llamada técnica de Nesbit, es la cirugía más sencilla para corregir la curva. Consiste en dar unos puntos en el lado largo del pene para acortarlo e igualarlo con el lado corto, de modo que la curva se enderece. Se plantea cuando la curva es leve o moderada y la erección es buena.

Su gran ventaja es que es una técnica poco agresiva, con muy poco o ningún impacto sobre la erección. Su inconveniente, y hay que decirlo con claridad, es que acorta el pene, en general unos 2 o 3 centímetros. Desconfía del cirujano que te diga que la plicatura no acorta: no es realista, porque al acortar el lado largo el resultado es inevitablemente un pene algo más corto. A veces los puntos se notan al tacto, algo que se minimiza usando material reabsorbible, y de forma pasajera puede aparecer hormigueo en el glande.

La corporoplastia o injerto (grafting)

La corporoplastia con injerto, o grafting, hace lo contrario que la plicatura: en lugar de acortar el lado largo, alarga el lado corto. Para ello se corta la placa más curvada, se estira el pene y se cubre el defecto que queda con un injerto de tejido. Se reserva para curvas importantes en hombres con buena erección que quieren conservar el tamaño.

Es una cirugía técnicamente mucho más compleja, con más pasos, y por eso tiene más riesgos. Los principales son los problemas de erección, que pueden aparecer en torno al 25 % de los casos, y la alteración de la sensibilidad del glande, con hormigueo, ya que hay que disecar los nervios del pene; suele ser pasajera, aunque en algunos hombres se mantiene. También puede haber cierto acortamiento, menos que con la plicatura. Por su complejidad, solo la planteo cuando la erección previa es realmente buena.

El injerto con prótesis maleable como tutor

Existe un concepto más reciente y muy atractivo: hacer el injerto pero, antes de colocarlo, poner una prótesis de pene maleable fina como tutor dentro del pene. Con eso se asegura que la erección no va a fallar y que el pene no se va a retraer, dos de los mayores miedos de la corporoplastia.

La contrapartida es que se deja material protésico dentro del pene de forma permanente. Ese material se percibe, de modo que se nota el pene siempre algo elongado, y como todo implante tiene un pequeño riesgo de infección, en torno al 2 % de los casos. Es una buena opción para curvas importantes cuando se quiere blindar el resultado en un solo acto, sobre todo en hombres a partir de cierta edad.

La prótesis de pene cuando la erección es mala

Cuando la enfermedad de Peyronie se acompaña de una mala erección que no responde a los fármacos, la mejor solución suele ser una prótesis de pene. La prótesis tiene una triple función: endereza la curva, recupera la erección y, con los modelos actuales, puede incluso ganar algo de longitud.

En muchos casos, salvo curvas muy intensas, la propia acción de la prótesis endereza el pene sin necesidad de tocar la placa. Si tras colocarla queda todavía una curva marcada, se puede cortar la placa en el mismo acto o en una segunda intervención pasadas unas semanas, para no alargar en exceso el tiempo de quirófano. Es la cirugía más completa cuando hay problemas de erección, y la desarrollo en el artículo sobre la Peyronie con disfunción eréctil y en la guía de la prótesis de pene.

Cómo elegir la técnica: pros y contras

No hay una técnica ganadora, sino la que encaja con cada caso. Como resumen, esta es la lógica que uso en consulta:

  • Plicatura (Nesbit): para curvas leves con buena erección. Sencilla, pocas complicaciones, apenas afecta a la erección, pero acorta el pene.
  • Injerto (grafting): para curvas importantes con buena erección y deseo de conservar tamaño. Más complejo, con riesgo de disfunción eréctil (25 %) y de alteración de la sensibilidad.
  • Injerto con prótesis: para curvas importantes cuando se quiere asegurar tamaño y erección. Blinda el resultado, pero deja material protésico y tiene un pequeño riesgo de infección.
  • Prótesis: cuando la erección es mala. Resuelve curva y erección a la vez, con muy alta satisfacción, a cambio de depender de la prótesis para la erección.

Mi trabajo es explicarte cómo funciona cada una y ayudarte a decidir, porque al final te decantarás por la que encaja contigo, no por la que a mí me parezca.

Cómo es el postoperatorio

La cirugía de Peyronie suele durar entre una y tres horas y, cada vez más, se hace sin ingreso o con una estancia de pocas horas. Si todo va bien, se da el alta con un vendaje compresivo en el pene y un suspensorio, y se pautan antiinflamatorios durante un tiempo, algo más prolongados en las opciones con prótesis.

Los puntos que usamos para cerrar suelen caerse solos, así que no hace falta quitarlos. La rehabilitación posterior es más importante que la preparación previa: en algunas técnicas conviene usar un extensor de pene mientras cicatriza, para no perder lo ganado. La actividad sexual se reinicia en torno a las 4 semanas. Es una recuperación llevadera, pero exige paciencia y seguir bien las indicaciones.

Decidir con calma y con un cirujano experto

La cirugía de Peyronie es un tema complejo, y precisamente porque cada técnica tiene sus pros y sus contras, lo más importante es que la lleve un urólogo con mucha experiencia en esta enfermedad. Un buen resultado depende tanto de elegir bien la técnica como de ejecutarla con precisión.

Soy el Dr. Eduardo García Cruz, urólogo con más de 15 años de experiencia en medicina sexual masculina, formado en el Hospital Clínic de Barcelona. Como te decía, soy partidario de operar lo justo: primero agotamos lo que se puede hacer sin cirugía, y cuando el quirófano es la mejor opción, elegimos juntos la técnica que encaja contigo. Atiendo en Barcelona y en consulta online. Puedes empezar por el test de salud sexual masculina: es anónimo y solo te llevará 2 minutos. Y si quieres seguir informándote, tienes los artículos sobre el tratamiento sin cirugía y la curvatura del pene.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo hay que operar la enfermedad de Peyronie?

Cuando la curva es importante y molesta para las relaciones, cuando los tratamientos sin cirugía no han funcionado y, sobre todo, cuando la enfermedad ya está estable y sin dolor. Operar en la fase activa, con dolor, es un error, porque el pene puede volver a curvarse tras la cirugía.

¿La cirugía de Peyronie acorta el pene?

Depende de la técnica. La plicatura o técnica de Nesbit acorta el pene, en general unos 2 o 3 centímetros, porque corrige la curva acortando el lado largo. El injerto conserva mejor el tamaño, aunque es más complejo. La prótesis puede incluso ganar algo de longitud con los modelos actuales.

¿Qué técnica de cirugía de Peyronie es mejor?

No hay una mejor para todos. La plicatura es sencilla y para curvas leves con buena erección; el injerto, para curvas importantes con buena erección; y la prótesis, cuando la erección es mala. La elección depende de tu curva, de tu erección y de lo que quieras conseguir, y se decide en consulta.

¿Qué riesgos tiene la cirugía de Peyronie?

Varían según la técnica. La plicatura tiene pocas complicaciones pero acorta. El injerto puede dar problemas de erección (en torno al 25 %) y alteración pasajera de la sensibilidad. Las opciones con prótesis conllevan un pequeño riesgo de infección (2 %) y dejar material protésico. Un cirujano experto reduce estos riesgos.

¿Cómo es el postoperatorio de la operación de Peyronie?

La cirugía dura entre una y tres horas y suele hacerse sin ingreso o con pocas horas de estancia. Se sale con un vendaje y un suspensorio, y se pautan antiinflamatorios. Los puntos suelen caerse solos. La actividad sexual se retoma en torno a las 4 semanas, y a veces conviene usar un extensor mientras cicatriza.

¿Se puede corregir la curva y la mala erección a la vez?

Sí. Cuando hay problemas de erección que no responden a fármacos, la prótesis de pene endereza la curva y recupera la erección en la misma intervención. En muchos casos la propia prótesis endereza el pene, y si queda curva marcada se corrige la placa en el mismo acto o poco después.

¿Dónde puedo operarme de Peyronie en Barcelona?

Puedes valorar tu caso en consulta presencial en Barcelona o en consulta online con el Dr. Eduardo García Cruz. Primero confirmamos que la enfermedad está estable y elegimos juntos la técnica adecuada. Puedes empezar por el test de salud sexual masculina, anónimo y de 2 minutos.