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La primera revisión de próstata la recomiendo a los 50 años a todos los hombres, y entre los 40 y los 45 si hay antecedentes familiares de cáncer de próstata. Incluye cuatro partes, y solo una de ellas es la que te da reparo. Te cuento qué hago yo en cada una, en qué orden y por qué del tacto rectal tengo una opinión que no es la mayoritaria.
Lo esencial
- A los 50 años, todos. Antes solo si hay antecedentes familiares, origen africano o genes BRCA en la familia.
- La revisión empieza con una entrevista, no con una prueba. Y orienta más de lo que parece.
- En la analítica pido PSA y función renal, y lo segundo casi nadie lo explica.
- Para ver tamaño y complicaciones, ecografía. Para buscar un tumor, resonancia.
- Yo hago pocos tactos rectales, y te explico el razonamiento y también su punto débil.
¿Cuándo hay que hacerse la primera revisión de próstata?
Mi recomendación es clara: a los 50 años, todos los hombres, con síntomas o sin ellos. Y hay situaciones en las que conviene adelantarla a la franja de los 40 a los 45 años.
- Si tu padre, tus abuelos o tus hermanos han tenido cáncer de próstata, sobre todo si les apareció jóvenes.
- Si eres de origen africano, porque parece existir un riesgo mayor.
- Si en tu familia hay antecedentes de BRCA1 o BRCA2, los genes que se asocian al cáncer de mama.
Según lo que salga en esa primera vuelta, lo más probable es que los controles se puedan espaciar bastante, incluso cada cinco años. La revisión de próstata no es una cita anual obligatoria para todo el mundo: es una primera foto y después una cadencia ajustada a tu caso.
¿Y a partir de los 75 años?
Aquí cambio el consejo, y conviene decirlo porque va contra la intuición de que más pruebas siempre es mejor. Si tienes más de 75 años y no tienes síntomas urinarios, no te aconsejo de forma genérica hacerte un PSA. Lo que hay que vigilar en ese momento de la vida son los síntomas: si aparecen molestias al orinar, entonces sí hay que acudir.
Y ya que estoy, te doy mi postura completa sobre esto, porque hay debate. Durante décadas se abusó del PSA en hombres a los que el diagnóstico precoz no les iba a mejorar nada, y corregir eso estuvo bien. Pero la corrección se ha pasado de largo: negarle un PSA a un hombre de 50 años me parece un error, y desde que se piden menos determinaciones en hombres jóvenes han aumentado los diagnósticos que llegan tarde. Una cosa es dejar de pedirlo a los 80 y otra es dejar de pedirlo a los 50.
¿Qué pruebas incluye una revisión de próstata?
Cuatro bloques, en este orden. Lo pongo en tabla porque así se ve de un golpe qué aporta cada uno y qué no.
| Parte | Qué aporta | Qué NO aporta |
|---|---|---|
| Entrevista con cuestionario | Si hay obstrucción y si es leve o grave | No dice nada sobre cáncer |
| Analítica con PSA y función renal | Riesgo de cáncer y estado del riñón | Un PSA normal no descarta al 100 % |
| Ecografía | Tamaño, residuo de orina, complicaciones | No detecta cáncer de forma fiable |
| Resonancia magnética | La mejor prueba para buscar o descartar tumor | Depende mucho del radiólogo que la lee |
Parte 1: preguntarte cómo estás
Lo primero no es una prueba, es una conversación, y yo le doy más valor del que parece. Tenemos una batería de preguntas muy estandarizada que permite saber si los síntomas urinarios te dan mucho la lata o poca, y si hay señales de complicación. Antes de eso van las preguntas generales de siempre: qué medicación tomas, alergias, cirugías previas.
Con esa entrevista sola creo que se orienta bastante bien si hay un problema por próstata agrandada o no. Lo que la entrevista no hace, y conviene saberlo, es decirme si hay un cáncer: el cáncer de próstata da síntomas poco específicos y en fases iniciales no da ninguno. Y llegar a tiempo cambia también lo que viene después, incluida la parte que nadie pregunta en la primera visita: lo que ocurre con la sexualidad después de una prostatectomía.
Parte 2: analítica con PSA y función renal
Un chequeo prostático no está completo si no mide dos cosas. El PSA, que es la mejor herramienta que tenemos para valorar el riesgo de cáncer de próstata, y la función renal, que es la parte que casi nunca se menciona.
Explico por qué la pido siempre, porque es un detalle que marca la diferencia: sabemos que en torno a un 1 % de los hombres con problemas de próstata puede desarrollar insuficiencia renal como consecuencia de orinar mal durante años. Es poco frecuente y es silencioso, y es exactamente el tipo de cosa que no quiero descubrir tarde. Me cuesta lo mismo pedirlo en la misma extracción y me quita un problema de encima.
Si tu PSA sale por encima de lo esperable, no corras: lo primero es descartar lo que lo falsea, y lo cuento con las cifras en el artículo sobre el PSA alto. Una prostatitis o una infección de orina lo suben de forma llamativa.
Parte 3: ecografía, resonancia y tests genéticos
Si la entrevista o el PSA me dejan dudas, tengo una segunda línea de pruebas. La ecografía cada vez es menos de segunda línea, porque la tengo en la propia consulta: ahorra tiempo y permite descartar complicaciones en la primera visita, como retención crónica de orina, dilatación del riñón, divertículos o piedras en la vejiga. Lo que la ecografía no hace es ver cáncer de forma fiable, por mucho que los equipos hayan mejorado.
Cuando la pregunta es si hay un tumor, la mejor prueba es la resonancia magnética. Y aquí va un consejo que vale más que elegir el centro: en esta prueba importa tanto quien la interpreta como la máquina. Una resonancia de próstata es muy compleja de leer y solo los radiólogos especializados detectan tumores, o confirman su ausencia, con precisión. Es como en la fórmula uno, coche y piloto, y aquí el piloto pesa muchísimo.
En último lugar están los tests genéticos, que miden el riesgo de tener alteraciones que predispongan a un cáncer de próstata de mal pronóstico. Estoy convencido de que el combo resonancia más test genético se irá generalizando en los hombres de riesgo.
Parte 4: el tacto rectal, y mi opinión al respecto
Lo dejo para el final a propósito, porque sé que es lo que aleja a muchos hombres del urólogo. Y voy a ser transparente: lo que viene es mi opinión personal y no coincide con la posición de la mayoría de sociedades científicas, que lo siguen recomendando. Tú decides con quién te quedas.
Yo hago pocos tactos rectales, por dos motivos. El primero es que a la mayoría de hombres no les gusta. El segundo, que pesa más, es que como prueba rinde poco: es un mal predictor del tamaño de la próstata, donde la ecografía es incomparablemente mejor, y un mal predictor de la presencia de cáncer, donde la resonancia es incomparablemente mejor.
Y ahora el punto débil de mi razonamiento, que lo tiene y no lo voy a esconder. Cualquier colega me dirá, con razón, que existe un porcentaje pequeño de hombres con PSA normal, a los que por tanto no les haría resonancia, que pueden tener un tumor agresivo que no eleva el PSA. Es una situación poco habitual, pero ocurre, y esos tumores tienen una ventana de curación estrecha.
Mi respuesta es imperfecta y es esta: creo que si no espantamos a los hombres del chequeo prostático, detectaremos más tumores que haciendo un tacto rectal a todo el mundo con un rendimiento muy bajo. En mis veinte años de especialidad no recuerdo muchos casos de ese tipo. Lo que sí recuerdo son muchas caras de alivio al salir de consulta sin tacto, y a más de uno diciéndome que se lo iba a contar a un amigo que no quería venir precisamente por eso.
Hay un dicho en urología que dice que el único motivo para no hacer un tacto es que el paciente no tenga culo o que el urólogo no tenga dedo. Me hace gracia, pero me parece un anacronismo: una prueba que no supera unas mínimas exigencias de reproducibilidad, teniendo alternativas más fiables, está destinada a hacerse cada vez menos.
¿Cada cuánto hay que repetirla?
Depende de lo que salga, y mi criterio es este. Con una primera revisión normal y sin factores de riesgo, espaciar los controles hasta cinco años es razonable. Con un PSA en la banda alta, una próstata grande o antecedentes familiares, acorto el intervalo y lo decidimos juntos en la visita. Y si aparecen síntomas urinarios nuevos, la cadencia da igual: eso se mira cuando aparece.
¿Cuándo acudir al urólogo?
Mi consejo es que pidas cita si has cumplido los 50 y nunca te has revisado, si te levantas más de una vez por la noche a orinar de forma mantenida, si el chorro ha perdido fuerza, o si tienes antecedentes familiares y ya rondas los 45. Y también si llevas años evitándolo por el tacto rectal: ahora ya sabes que conmigo ese no es el centro de la consulta.
Soy el Dr. Eduardo García Cruz, urólogo con más de 20 años de experiencia en medicina sexual masculina y urología, formado en el Hospital Clínic de Barcelona. Atiendo en Barcelona y en consulta online. Puedes empezar por el test de salud sexual masculina: es anónimo y solo te llevará 2 minutos.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad hay que hacerse la primera revisión de próstata?
A los 50 años en general, con síntomas o sin ellos. Entre los 40 y los 45 si hay antecedentes familiares de cáncer de próstata, origen africano o antecedentes de BRCA1 o BRCA2 en la familia. Según el resultado, los controles posteriores se pueden espaciar.
¿La revisión de próstata incluye obligatoriamente tacto rectal?
En mi consulta, no de forma rutinaria. Es una opinión personal que no comparte la mayoría de sociedades científicas: considero que rinde poco frente a la ecografía para el tamaño y frente a la resonancia para el tumor. Si tu caso lo justifica, lo hablamos antes.
¿Por qué me piden la función del riñón si vengo por la próstata?
Porque orinar mal durante años puede acabar afectando al riñón, y en torno a un 1 % de los hombres con problemas prostáticos desarrolla insuficiencia renal por esa vía. Es silencioso, se detecta en la misma extracción y no cuesta nada añadirlo.
¿Un PSA normal descarta el cáncer de próstata?
No del todo. Existe un porcentaje pequeño de tumores que no elevan el PSA, y por eso la valoración no se reduce a una cifra. Se interpreta junto a tu edad, al tamaño de la glándula, a la evolución del propio valor y a los síntomas.
¿Qué diferencia hay entre la ecografía y la resonancia de próstata?
La ecografía mide muy bien el tamaño y detecta complicaciones como el residuo de orina, pero no ve el cáncer con fiabilidad. La resonancia es la prueba de elección para buscar o descartar un tumor, y su valor depende mucho de que la lea un radiólogo especializado.
¿Hace falta ir al urólogo si no tengo ningún síntoma?
Para el chequeo de los 50, sí. El cáncer de próstata en fase inicial no da síntomas, así que esperar a notar algo es esperar demasiado. En cambio, por encima de los 75 y sin síntomas, no recomiendo de forma genérica hacer un PSA.
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